tendencias en movilidad taxis voladores

Tendencias en movilidad para 2019

1.- Introducción

Nos apoyamos para la producción de este artículo sobre tendencias en movilidad en un interesante informe de la firma de research americana, CB Insights, denominado “Auto and Mobility Trends 2019″. Encontrarás un enlace a dicho informe (en inglés) en la parte final de esta página, para profundizar todavía más (si cabe) en lo que nos espera a todos en el ámbito de los vehículos eléctricos (en todos sus formatos), el transporte colaborativo, el blockchain, la impresión 3D e incluso los coches voladores.

Vaya por delante que nada de lo que abordamos aquí se trata de ciencia ficción, sino de tendencias existentes, en mayor o menor grado de avance que, de un modo u otro, podrían transformar cómo nos movemos, cómo transportamos mercancía y, en definitiva, cómo vivimos.

El informe divide las tendencias en cuatro categorías bien diferenciadas, a saber: 1.- necesarias, 2.- experimentales, 3.- amenazantes y 4.- transitorias.

2.- Tendencias en movilidad necesarias

Se trata del segmento de iniciativas en movilidad urbana cuyas aplicaciones son muy fáciles de entender para el gran público, y que son de rápida aceptación por parte de los consumidores. Los mercados de aplicación de estas tendencias son globales, impactando muy directamente en la manera que tenemos de “consumir movilidad”.

2.1.- La movilidad como un servicio

La “movilidad como un servicio” (Mobility as a Service o MaaS) no precisa de mucha explicación, porque las principales ciudades se benefician ya de servicios tales como los prestados por Car2Go, Zity, Emov, Uber o Cabify, hasta el punto de provocar fricción con los servicios más tradicionales pertenecientes a este ámbito. Dicho esto, la movilidad como un servicio no se refiere exclusivamente al segmento de los coches, sino también al de los patinetes, las bicicletas y las motos, que componen el nicho de la micro-movilidad.

2.2.- Los vehículos eléctricos

Es innegable el empuje de la movilidad eléctrica; a pesar de que los BEV’s (Battery Electric Vehicles) hoy representen una fracción muy pequeña del mercado, su potencial es enorme y se espera un crecimiento exponencial a lo largo de los próximos años. La mayoría de los automovilistas ya se está planteando la compra de un coche eléctrico, una decisión condicionada principalmente por el precio de los escasos modelos disponibles en el mercado, así como por la red de puntos de recarga. A este cambio en el comportamiento de los consumidores se suma que la tecnología de las baterías está avanzando a pasos agigantados, por lo que es previsible que los coches tengan una autonomía cada vez mayor, y que el coste de producción de las baterías sea drásticamente menor en el corto/medio plazo.

tendencias en movilidad coches eléctricos

Los coches eléctricos han llegado para quedarse

2.3.- La telemática

Una de las tendencias en movilidad que, de alguna manera, es la columna vertebral de todas las demás tendencias, es la de la telemática y el internet de las cosas. Gracias a los progresos tecnológicos en este campo, los vehículos están conectados a sistemas centrales de gestión y conectados entre sí, permitiendo hacer un uso mucho más inteligente de ellos. De esta manera, los responsables de empresas como Emov o Car2Go, saben en tiempo real qué vehículos precisan de recarga, dejándolos inactivos para el servicio hasta ser recargados de nuevo. A través de la telemática, también se pueden conocer otros parámetros de funcionamiento de los vehículos (presión de los neumáticos, nivel de líquido limpiaparabrisas, etc.), permitiendo realizar un mantenimiento preventivo si algo no está funcionando como debiera.

Ahora bien, todavía más relevante es el océano de datos que los vehículos conectados pueden recabar sobre sus usuarios, sus hábitos de consumo y los lugares que visitan, pero esto sólo es el comienzo; puesto que los sistemas de los vehículos están cada vez más integrados con nuestros teléfonos móviles (a través de sistemas como Android Auto o Apple Car Play), se tiende un puente entre dos aspectos de nuestra vida que anteriormente operaban como silos independientes. El conductor (o pasajero) se está convirtiendo en un consumidor de bienes y servicios a los que accede a través de los sistemas del vehículo.

2.4.- Sistemas de asistencia al conductor

Las ayudas a la conducción ya no pertenecen exclusivamente al reino de la ciencia ficción. Lo queramos creer o no, los coches ya se pueden conducir y aparcar solos, sin asistencia humana, y uno de los pocos obstáculos que hay en su camino es el de la regulación. Todavía no se ha legislado la conducción autónoma, por lo que los humanos seguimos estando obligados a ir sentados tras el volante. Ahora bien, en un futuro no muy lejano, el coche nos llevará hasta el trabajo mientras leemos tranquilamente la prensa o vemos una serie de Netflix, pero cuando nos apeemos en destino, el coche seguirá su camino, para dedicarse a repartir paquetes de Amazon, o para convertirse en un Uber durante las horas que no lo necesitamos. Dicho esto, mientras la regulación se pone al día y se legisla la conducción autónoma, nuestros viajes son cada vez más seguros, gracias a los sistemas de frenado automático, a los radares adaptativos o a la visión nocturna de los vehículos.

2.5.- La robótica industrial

Como comentábamos en un post anterior, la mecánica de los vehículos eléctricos es mucho más sencilla que la de los coches de combustión, motivo por el que su fabricación y montaje es más susceptible de ser robotizada y automatizada. Esto está favoreciendo la aparición de robots industriales en la mayoría de las fábricas, que no necesariamente sustituyen la mano de obra humana, sino que colaboran con ella. A este tipo de robots se les ha denominado “cobots”.  Tampoco son ajenas las imágenes de esos robots que transportan diligentemente palés de mercancía de un lugar a otro de los almacenes de Amazon o de Correos. Esto no sería posible sin los avances que se están produciendo en robótica, pero también en inteligencia artificial y en el internet de las cosas (IoT).

2.6.- La sensórica industrial

Y directamente relacionado con el internet de las cosas está la sensórica industrial. Gracias a la colocación de sensores en las fábricas de montaje, es posible conocer en tiempo real dónde se encuentra una determinada pieza, si ha sido montada ya en el vehículo, o si existen suficientes unidades en stock para satisfacer la demanda de la cadena de producción. Quizás no creas que esto tiene que ver con las tendencias en movilidad, pero ésta es la misma tecnología que te permite localizar desde el teléfono móvil un patinete de alquiler, o que te muestra sobre Google Maps todos los Uber que hay a tu alrededor en un determinado momento. Se trata, en definitiva, de la geolocalización interior y exterior, a través de sensores de diferente tecnología (GPS, bluetooth y radiofrecuencia, entre otros), con aplicaciones muy interesantes y relevantes en transporte y movilidad.

3.- Tendencias en movilidad experimentales

3.1.- Comercio electrónico para el sector del automóvil

Los coches seguramente sean uno de los productos que en España todavía no nos atrevemos a comprar online. A pesar de los sofisticados y prácticos configuradores que ofrecen la mayoría de los fabricantes en sus páginas web, seguimos queriendo acudir al concesionario para sentarnos dentro del vehículo, aunque no siempre realicemos una prueba de conducción. A pesar de nuestros reparos a adquirir un vehículo “sin mirarlo”, las tendencias en movilidad de otros países nos indican que, tarde o temprano, se considerará normal comprar coche a través de internet. Si nos fijamos en China, por ejemplo, ya en 2014 se compraron 170.000 coches a través de internet, en un solo día; “el día de los solteros”, cuando dicha cifra sólo fue de 28.000 el año anterior.

Para apoyar esta nueva vía de comercialización y venta, se están haciendo grandes esfuerzos en el campo de la realidad virtual y la realidad aumentada, para que los consumidores puedan tener una experiencia plenamente inmersiva que les permita “probar” un vehículo sin moverse del sofá de su casa.

3.2.- Las simulaciones de conducción

Relacionado con el punto anterior, los fabricantes de automóviles también están recurriendo a la realidad virtual para realizar pruebas en sus vehículos, antes siquiera de haber comenzado a fabricarlos. Esto reduce drásticamente los costes de desarrollo, dado que permite detectar errores de diseño antes de pasar a la fabricación.

Las simulaciones de conducción también son esenciales para las empresas especializadas en conducción autónoma, a la vista de los riesgos inherentes a probar coches sin conductor en carretera abierta.

3.3.- Los wearables

Hoy día se entiende por wearable algo que nos podemos poner, como un reloj, o unas gafas, y que es inteligente. Que sea inteligente quiere decir que está conectado al internet de las cosas y que recopila, emite, trata o gestiona información de alguna manera, ofreciendo algún tipo de funcionalidad especial a quien lo lleva. En el ámbito del gran consumo, un ejemplo fácil de entender es el de los relojes inteligentes, que nos muestran información sobre nuestro estado de salud, a la vez que nos avisan de los correos electrónicos o los WhatsApp que llegan a nuestro teléfono móvil.

En lo pertinente a las tendencias en movilidad, se están empleando los wearables en las fábricas de vehículos, para que los trabajadores sean más productivos, o para que el entorno de trabajo sea mucho más seguro. Por ejemplo, ya existen gafas inteligentes que proyectan sobre su cristal información de alto valor añadido para el trabajador, como la próxima pieza que se ha de ensamblar, o el nivel de fluido que se ha de verter en determinado depósito. También se están empezando a utilizar exoesqueletos inteligentes, gracias a los que sus usuarios disponen de mayor fuerza y destreza para el levantamiento de piezas y materiales particularmente pesados.

3.4.- La tecnología V2X (Vehicle to Everything)

El uso de esta tecnología quizá sea una de las tendencias en movilidad más interesantes de las que se conocen. V2X permite, por ejemplo, que un vehículo pueda ver las cosas que quedan fuera de su campo de visión, gracias a que está conectado con otros vehículos. Imagina que el coche que conduces “supiera” que más adelante, a 2 kilómetros, se ha producido un accidente, y que automáticamente te invitara a tomar una ruta diferente. O imagina que un semáforo “supiera” que te estás acercando y que, por no existir tráfico en otras calles, se pusiera automáticamente en verde para que pudieras pasar sin detenerte.

3.5.- Verificación blockchain

El uso de blockchain en la industria del automóvil tiene mucho sentido, porque permitiría disponer de una trazabilidad completa de todas las piezas y materiales que componen un vehículo. Decimos que “permitiría” porque, como la mayoría de las tendencias en movilidad experimentales, resta conocer si su aplicación será verdaderamente práctica y costo-eficiente. Toyota sí que debe creer en esta tecnología, porque es la empresa que más firmemente está apostando por ella.

3.6.- Monitorización del conductor

Mientras llega la conducción autónoma, existen muchas empresas investigando en el campo de la monitorización a los conductores, con el principal objetivo de reducir la siniestralidad. Mediante diferentes sensores y cámaras, ya es posible detectar si estás cansado, aburrido, estresado o distraído cuando te encuentras tras el volante, con el objetivo de actuar sobre ello y eliminar la posibilidad de un accidente. Ya existen coches en el mercado que proporcionan, en mayor o menor medida, este tipo de asistencia, y solamente es cuestión de tiempo que dichos sistemas se sofistiquen hasta el extremo de que nuestra conducción sea segura al 100%.

tendencias en movilidad taxis voladores

Los taxis voladores no son ciencia ficción…

3.7.- Taxis voladores

Sí, ya se está experimentando con estos ingenios, y prometen revolucionar completamente el transporte urbano. ¿Por qué limitar nuestros desplazamientos a lo horizontal, cuando podemos hacerlo también en el plano vertical? Aunque la principal actividad en este campo proviene de pequeñas empresas y startups, los gigantes de la aeronáutica han despertado de su letargo porque quieren su pedazo del pastel. Nuevamente, tal y como sucede con la mayoría de las tendencias en movilidad, el principal obstáculo para su adopción no es tanto tecnológico como regulatorio; ¿quién puede volar en estos aparatos? ¿Quién los asegura? ¿Se necesita carnet? ¿Cuáles son las vías aéreas por las que desplazarse? ¿Se puede volar sobre zonas pobladas?

4.- Tendencias en movilidad amenazantes

¿Amenazantes? Sí, en el sentido de que podrían “cambiar las reglas” en determinados sectores tecnológicos, haciendo que los sistemas y soluciones actuales pasen a ser irrelevantes porque existe algo mucho mejor.

4.1.- LIDAR

El LIDAR es una tecnología que podría sustituir al RADAR. Los sistemas de RADAR que emplean los coches más modernos para analizar el entorno y conducir de manera semi-autónoma, se basan en la emisión de ondas de radio. Ahora bien, el LIDAR, emite luz láser, y la resolución de las imágenes que obtiene para construir una representación 3D de su entorno, es mucho mayor. Muchas empresas y startups están haciendo grandes avances con esta tecnología, mucho más eficaz que el RADAR actual.

4.2.- Cadenas de montaje flexibles

Frente a la incertidumbre sobre el ritmo de adopción de la conducción eléctrica y autónoma, los fabricantes de automóviles se enfrentan a un gran problema; ¿cómo invertir el dinero? ¿Invertir millones de euros en la fábrica de coches gasolina y diésel, o reducir esta inversión y apostar por cadenas de montaje de vehículos eléctricos? ¿Cómo acertar en el equilibrio y garantizar que podrán dar al público lo que quiere en cada momento? Frente a esta problemática, las grandes marcas empiezan a apostar por las cadenas de montaje flexibles, sobre las que se pueden fabricar y ensamblar diferentes tipos de vehículos en función de cuál sea la demanda. El problema inherente a esta tendencia es que las cadenas flexibles están más robotizadas, y requieren de menor mano de obra humana.

4.3.- Mercados de repuestos online

Cada vez será más habitual que se puedan comprar online piezas de recambio para vehículos. Ésta es una tendencia impulsada, nuevamente, por la menor necesidad de mantenimiento de los vehículos eléctricos, por la sencilla razón de que están conformados por menos partes móviles. A ello se suma que su mecánica es mucho más sencilla, por lo que cualquiera con un mínimo de conocimiento, podría comprar una pieza de recambio online e instalarla por sí mismo, sin tener que acudir a un taller especializado.

4.4.- Vehículos completamente autónomos

De momento nos encontramos en un paso intermedio, el de la conducción semi-autónoma, pero tan sólo es cuestión de tiempo; en un futuro muy cercano, los conductores serán innecesarios, y nos pondremos tras el volante solamente por placer. ¿Pero qué sucederá con los conductores profesionales de vehículos comerciales (taxistas, principalmente) e industriales (repartidores y camioneros, fundamentalmente)?

4.5.- Mapas en HD

Para que un vehículo autónomo pueda navegar, no es suficiente con recurrir a Google Maps. Además de poder detectar todo lo que se mueve a su alrededor (peatones, otros vehículos, máquinas, animales, etc.), el vehículo requiere de mapas en alta definición (y en tres dimensiones) para orientarse.

5.- Tendencias en movilidad transitorias

Esta categoría se refiere a tendencias que ya se están adoptando de manera minoritaria, pero para las que no hay consenso sobre su consolidación futura o sobre la oportunidad de negocio que representan.

5.1.- Impresión 3D

¿Qué tiene que ver con la movilidad? Tiene mucho que ver, porque es una tecnología que los fabricantes vienen utilizando desde hace tiempo para la fabricación de determinadas piezas. Ahora bien, todavía está por ver si la impresión 3D tendrá sentido para la producción de piezas más complejas, más grandes, o incluso para vehículos completos.

5.2.- Información y entretenimiento de próxima generación

Los salpicaderos de los vehículos están cambiando radicalmente, y lo seguirán haciendo. Las ayudas al conductor y la información ofrecida sobre los parámetros del vehículo se apoyarán cada vez más en tecnologías tales como la realidad aumentada o los hologramas, para proyectar datos críticos sobre el parabrisas, o directamente a través de unas gafas inteligentes. Paralelamente, conforme los vehículos se conducen de manera más autónoma, se incrementan las necesidades de entretenimiento de sus ocupantes. Los coches se terminarán convirtiendo en auténticas plataformas audiovisuales, puesto que nadie conducirá, y durante los desplazamientos trabajaremos, pero también veremos series de HBO, o compraremos en Amazon.

5.3.- Concesionarios virtuales

Será el paso siguiente a la venta online de vehículos, cuando ni siquiera existan concesionarios físicos a los que uno pueda acudir para probar un vehículo antes de comprarlo. Cuando la realidad virtual pueda simular la realidad hasta el extremo que no podamos diferenciarla de la “realidad real”, ¿por qué desplazarnos de casa?

Y esto es todo (de momento) en lo que pertinente a las tendencias de movilidad para 2019. Te seguiremos informando de todas las novedades aquí en la página web de Cargacoches y en nuestras redes sociales (Facebook y Twitter).

Aquí puedes descargarte el informe completo de CB Insights al que aludíamos a principio de este artículo.